
Según cuentan los que saben, los números de afiliados a Morena en la entidad no son del todo satisfactorios y eso causa molestia a los más altos niveles.
La meta planeada de contar con un millón de afiliados dentro del nuevo “partidazo” se ve difícil de conseguir y eso que se cuenta con los padrones del bienestar y ahora con los comités de obra comunitaria constituidos a lo largo y ancho de todo el estado de Puebla.
Como ya lo he señalado en otras ocasiones, la estructura formal de Morena en Puebla, encabezada por su dirigente estatal Olga Lucía Romero Garci-Crespo, no sirve para nada o más bien dicho, solo sirve para cobrar.
Es una estructura obesa, con buenos sueldos; sin embargo, se quejan porque dicen que no manejan los recursos de las prerrogativas que se le otorgan a este partido y que ascienden a la nada despreciable cantidad de 116 millones 906 mil pesos, un incremento de 22 millones con respecto a lo que manejaron el año pasado.
Sin embargo, la dirigencia estatal se queja pues dicen no manejar los recursos del partido, la gran pregunta es ¿entonces a dónde se va el dinero?
Pero, más allá de esto, lo realmente importante es que la estructura partidista de poco o nada sirve en Puebla, de hecho, se ha tenido que conformar una estructura paralela en la entidad, para cumplir las metas de afiliación que se acordaron con la dirigente nacional, Luisa María Alcalde.
Al último corte de hace aproximadamente un mes, se llevaban afiliados de acuerdo con las estimaciones 250 mil poblanos dentro del nuevo “partidazo”, pero el avance ya era muy lento, pese a los esfuerzos realizados por el coordinador de organización territorial de Morena, César Addi Sánchez, quien en la interna de este partido se la jugó con Nacho Mier, pero más tarde fue rescatado por Alejandro Armenta.
El principal problema que enfrenta el programa de afiliación es que la gente sí votara por Morena y de eso no hay duda, pero muchos no quieren estar afiliados porque sienten que se les puede obligar a muchas otras cosas o que pueden perder sus apoyos, si gana otro partido en algún momento.
La estructura paralela es la que parece dar mejores resultados que la partidista, pero se ve muy difícil que se logre la meta de llegar al millón de afiliados, porque la gente está reacia a afiliarse a Morena.
Lo que se ha podido observar hasta el momento es que una cosa es recibir los apoyos gubernamentales y votar por Morena en los procesos electorales y otra es ya militar dentro de este partido político.
Las cifras más optimistas hablan de una afiliación de entre 500 mil y hasta 600 mil militantes, cifra que difícilmente se puede comparar con los más de 2 millones de votos que obtuvo Claudia Sheinbaum en el 2024 y también los casi 2 millones que tuvo el entonces candidato a la gubernatura, Alejandro Armenta.
Concejos municipales, focos de inconformidad. Un tema que por cierto tiene bastante molestos a los habitantes de algunos municipios de la entidad tiene que ver con la conformación de los concejos municipales instalados por el Congreso local, pero con el palomeo de la Secretaría de Gobernación y específicamente de su titular, Samuel Aguilar Pala.
En ninguno de los cinco municipios en donde se instalaron concejos municipales, tras la destitución de las autoridades que ganaron la contienda constitucional, la gente está conforme con los “fuereños” que enviaron para ser gobernados.
Un caso específico en el que abundaré en posteriores entregas es el de Ciudad Serdán, en donde el abuso es permanente por parte de los concejales, lo que tiene muy molesta a la población en la víspera del inicio de la Feria.
En los otros cuatro municipios en donde también hay mucha inconformidad son: Tlachichuca, San Nicolás Buenos Aires, Ahuazotepec y Cuautempan.
Algo que también tiene muy molestos a los pobladores de estos lugares, es que pareciera que las autoridades estatales y específicamente, el secretario de Gobernación Samuel Aguilar tiene dos varas para medir a los ediles, ya que mientras a los alcaldes de oposición se les trae en la mira y se les destituye, a los de Morena parece que se les tolera todo y el mejor ejemplo es el presidente municipal de San Andrés Calpan, Vicente Sánchez Méndez, quien se emborracha, maneja de manera discrecional los recursos, golpea y maltrata a su hijo, y no se le toca, ni con el pétalo de una rosa.
Otro caso significativo es también el edil de San Martín Texmelucan, Juan Manuel Alonso Martínez, cuyos abusos presupuestales están a la vista de todos, pero que cuenta con la protección de la senadora, Liz Sánchez.
Anote este nombre: Alejandro Delgadillo, pronto le platicaré de él, espere noticias.